Hoy os presento un cortometraje de animación que me ha dejado sin palabras. De un primer vistazo captas una esencia mínima. Un sentimencio decrépito sobre la sociedad actual, manejada por los medios, los mercados y los poderosos, donde ni la fe nos salva. Pero si teneis ganas de ver el análisis (20 minutos!) os daréis cuenta del curro iconográfico que lleva detrás este pedazo de corto. Disfrutadlo.
Los niños y niñas de la planta de Oncología del Hospital Sant Joan de Déu, y los profesionales y voluntarios que les acompañan en el centro, cantan junto a Macaco la canción "Seguiremos", un mensaje de esperanza para concienciar sobre la importancia de la investigación en la lucha contra el cáncer infantil.
Una iniciatiova preciosa y cargada de energía, ilusión y coraje para seguir adelante y luchar. Un ejemplo para todos. Un modo de poner los pies en la tierra y valorar cada día.
A Paula, la niña que propuso hacer este vídeo, se le ocurrió la idea viendo este otro americano, que para mí transmite mucha menos energía y naturalidad. Aunque el mensaje es igualmente maraviloso.
Una versión diferente y emotiva...otra mirada... hacia los demás, hacia los más desfavorecidos. Hacia esa gente que comparte con alegría lo poco que tiene. Además suena genial y es por una buena causa.
No he podido dejar de sonreir al escuchar este vídeo y recordar a Dori de"Buscando a Nemo"hablando balleno. Yo no lo hablo, pero parece que existe alguna ballena que está practicando hablar "humano"
Quien domina la belleza de las palabras consigue transmitir sentimientos, encontrar empatía, hacerse entender en todo su esplendor. La letra de esta canción me agarró por dentro hace tiempo. Es un grito a la libertad de amar, a su fuerza y su poder. Las adversidades, los problemas, son pequeñas piedras en el camino si se afrontan en común. Una canción fuerte, alta, con un ritmo frenético con el que Marea imprime a esta canción rabia y pasión.
Ponte el moño apretao, sirena, que se joda el viento,
rompe las horquillas de espuma,
y déjame que te remache sonrisas de hierro
de ésas que disipan las brumas,
y sé que entre los males nos lloverán cristales,
yo iré descalzo y tú desnuda,
al son del amor del ronco tambor que toque la luna.
Vamos a trepar a la copa de este sol de enero,
y a hacer un nido en su ramaje,
y allí reírnos viendo como a cada minutero
se lo devora el oleaje,
que cuando entre mis brazos resuenen cañonazos
yo iré perdido entre tus dunas
dejándolo todo, quemando los tronos donde reinen dudas.
Y báñate en mis ojos, que se joda el mar
que quiera mecerte a su antojo,
si no somos nadie a nadie va a encontrar,
y si a las heridas quiere echarles sal
sólo va a encontrarse cerrojos
y las cicatrices de la soledad.
Coge resina para untarnos poco a poco el cuerpo,
por si vuelve la ventolera,
y mientras tanto, entre los huecos que nos deje el tiempo,
deja volar tu cabellera,
que si a nuestra locura vuelven nubes oscuras
nos cogerán frente con frente y codo con codo,
cada vez más solos, rodeados de gente.
Y báñate en mis ojos, que se joda el mar
que quiera mecerte a su antojo,
si no somos nadie a nadie va a encontrar,
y si a las heridas quiere echarles sal
sólo va a encontrarse cerrojos
y las cicatrices de la soledad.
Lo que el ojo humano no ve, lo ve la tecnología. Hasta en las acciones más burdas se esconden imágenes bellas y diferentes Gallagher in Slow Motion from FCTN on Vimeo.