Mostrando entradas con la etiqueta CARPEZDIEM. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CARPEZDIEM. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de abril de 2008

PASEANDO ENTRE GÁRGOLAS

¡De nuevo nadando por Salamanca! Que bien me siento cuando regreso a las "aguas" cálidas y agradables donde pasé los mejores años de mi vida! Una ciudad que cautiva al pez viajero desde el primer momento. Predomina el color orado de la piedra de Villamayor que viste todos los edificios y monumentos.
La siguiente foto es de mi rincón favorito de la capital charra; la torre del gallo de la catedral. Sentada en el muro situado cerca de la calle Tentenecio, me pasaba horas con la música y algún libro que caía en mis manos. ¿No es un rincón maravilloso para perderse?

¡Cuál no ha sido mi sorpresa cuando este fin de semana descubro que no sólo puedo disfrutarlo a pie de calle sino que tengo la oportunidad de subir a lo más alto de la catedral y pasear entre las cúpulas y gárgolas! Mi rincón favorito se veía mucho más especial... o no?

Se trata de la exposición Ieronimus en la que además de pasear en lo alto entre la catedral nueva y la vieja, hay habilitadas salas con documentos, planos, dibujos y curiosidades de la construcción de este monumento. Imprescindible, una experiencia única y las vistas de la ciudad son asombrosas.

Siempre recomiendo Salamanca por cien mil razones, ahora tengo cien mil y una.

lunes, 24 de marzo de 2008

CARPEZ... EN CÓRDOBA

Vuelta al mundo real después de cuatro días de desconexión total. Es duro retomar la rutina y más con un constipado que lleva desde el atasco de ayer llamando a la puerta. Pero intentemos tomarlo con filosofía.
En esta escapada me he perdido por tierras antaño morunas donde se respiraba un especial encanto en cada arco, en cada piedra, en cada callejón... Córdoba.
Córdoba te hipnotiza, se te agarra por dentro y no te deja olvidarla. Pequeña y manejable, cada rincón te susurra al oído años de cultura árabe.
Uno de los mejores momentos sin duda resultó descubrir la mezquita-catedral por dentro. Una sala de columnas que parecen gritar que rindas respeto a un lugar mágico. Se te eriza la piel al ser capaz de imaginar hace 1200 años a cientos de personas rezando en aquel lugar. Hoy convertida en catedral que ha "respetado" al menos parte del candor original. Imposible explicar con palabras la sensación al encontrarme allí.
Relax en los baños árabes, masaje con aceite de romero... un té verde con hierbabuena en un patio singular. Rodeada de turistas pero con un sabor muy auténtico y amenizado con una danza del vientre. Contrastaba al instante con la procesión del Cristo que nos encontramos a la salida. En realidad Córdoba es un contraste continuo porque tan pronto te arranca del presente para transportarte a otro tiempo como de sopetón te devuelve a la realidad.
Como a la realidad me ha devuelto a mi esta mañana el despertador, sonido que creía olvidado, recordándome que debía venir a trabajar. En fin... feliz lunes de regreso.

lunes, 21 de enero de 2008

CARPEZ... EN ANDORRA

¡He vuelto de mi escapada a la nieve, y lo más importante de todo; he regresado entera!
Una semana muy intensa para una novata sobre esquís, pero fantástica y con ganas de repetir. Desconexión total. Y aunque hoy me ha costado más de lo habitual levantarme para venir a trabajar, sigue compensando la experiencia. Mi cuña y yo, descendiendo por la ladera, disfrutando del paisaje, del aire fresco y de la libertad. Maravilloso. Feliz. Ahora de vuelta al mundo real, a las corrientes de todos los días, pero con una energía renovada que espero me dure al menos una temporadita. Feliz lunes.

martes, 2 de octubre de 2007

CARPEZ DIEM...EN RUMANÍA

He regresado ya de mis vacaciones. He "navegado" por Los Montes Cárpatos, he "buceado" entre los muros del Castillo de Drácula y he encontrado una ciudad maravillosa y con encanto llamada Sibiu.
Aquí podéis verme en Oradea, una ciudad situada al oeste de Rumanía, practicamente en la frontera con Hungría, llena de colores y un ambiente europeo y universitario que encandila desde el primer momento.
Como a todo pez que regresa a su pecera, a este le está costando un poco adaptarse de nuevo a las aguas de la rutina. Pero prometo relatar mis aventuras por Rumanía en próximos días. Sed felices.

sábado, 17 de febrero de 2007

CARPEZ... EN BOSTON

Piensa en una ciudad universitaria que conozcas: Santiago, Salamanca, Granada... ahora imagina esa ciudad con cien universidades y miles de facultades: eso es Boston. Es una ciudad que desprende una energía enorme. Esta viva, palpita, se nota que está habitada por estudiantes universitarios. Vayas donde vayas te encuentras gente joven paseando y luciendo la sudadera de su universidad. Eso me llamó bastante la atención, era lo más normal que se uniformaran de ese modo. Nadie les obliga, se sienten orgullosos de su universidad y lucen su nombre. A mi me parece un tanto clasista y aunque lo intente no me puedo imaginar queriéndome “uniformar”. Tuve la oportunidad de asistir al último partido de fútbol americano de Yale contra Harward. Son las dos universidades más importantes de EE.UU. y el campo estaba a rebosar. Las gradas gritaban enloquecidas a sus equipos mientras unas jovencísimas, y bastante patosas, animadoras, hacían piruetas y agitaban los pompones. Estados Unidos es así, lo vive todo a lo GRANDE. Ni en un BarÇa- Madrid habría tanto barullo. Al principio, a un pez extranjero como yo, le costaba seguir el juego, pero gracias a las escuetas explicaciones de algún autóctono me divertí muchísimo.
Después de tanto ejercicio nada mejor que ir a reponer fuerzas a un emblemático bar de la pantalla.


¿Lo recodáis? Cheers. Realmente parecía que en cualquier momento oiría un “Norrrrrm” y al girar la cabeza me lo encontraría!! Como colarse en la serie. Increíble. No tenía ni idea de que el auténtico Cheers estaba en Boston.
Una jarra de cerveza y unas picantes alitas de pollo estilo Búfalo y a caminar perdido entre la marea de la plaza del centro de Boston. Donde un grupo de chavales deleitaban a los transeúntes con un imposible breakdance que me enganchó enseguida. Un sitio amplio, una radio y ganas de animar a la gente y de paso sacarse algunos dólares. Yo como buen pez, prefiero nadar a bailar, pero se me iban las aletas al ver el ritmo de aquellos cinco chavales negros. ¡Que energía! Probablemente uno de los dólares mejor invertidos de todo el viaje.

sábado, 27 de enero de 2007

CARPEZ EN... EE.UU.

¡Este país es increíble! ¡La gente es increíble! ¡El estilo de vida es increíble! Aquí todo es a lo GRANDE. Desde el primer momento en el que pisé suelo americano me dí cuenta de que no tenía nada que ver con los lugares por los que he nadado hasta ahora. Parece como si me hubiesen introducido en una película. Todas las calles me parecen tan familiares y tan desconocidas a la vez! Aquí no me siento un pez extranjero, supongo que porque hay todo tipo de peces, de todos los colores y tamaños, y muchos saben hablar el spanglish por lo que no me resulta tan complicado comunicarme como yo creía.


MANHATTAN

Manhattan es impresionante. Me encontré en un mar de asfalto y rascacielos. La vista desde el Empire State impresiona, fijaos, el de la izquierda soy yo.


En esta ciudad la gente no pasea, va de un sitio a otro en transporte público, normalmente en metro, o hace footing. El metro está descuidado y parece bastante más viejo de lo que es, pero me gusta cogerlo porque puedo observar a las personas. Todos con los zapatos muy limpios y brillantes y las uñas arregladas. ¿Las uñas? Sí, no te encuentras peluquerías cada 100 metros como en España, pero sí centros de manicura. Tienen muy buena educación y sonríen cuando me pillan mirándoles con cara de besugo.



El primer día coincidí en el vagón con una señora de unos cuarenta años, yo iba riéndome con otro pez pero no le quitaba ojo. Me sonrió y le devolví la sonrisa con un gesto de “me pillaste”. Y es que soy un pez muy curioso y algo maleducado. Al día siguiente coincidimos de nuevo en la estación, hay que ver lo pequeño que es el mundo, y de nuevo nos sonreímos, como saludándonos. Pasaron tres días y me la crucé en la Quinta Avenida, me alegré de verla y nos saludamos al cruzarnos como si fuésemos vecinos. Fue divertido. Supongo que en las grandes ciudades uno necesita también sus puntos de referencia, sentir que no estás sólo del todo. Un saludo te acompaña, y lo cierto es que me alegró el día.

miércoles, 17 de enero de 2007

EN PEZ DE TURISTAS... VIAJEROS


"...Hay una enorme diferencia entre el turista y el viajero. El turista es un consumidor de escenarios, un coleccionista de postales vivientes. El viajero, por el contrario, prefiere vivir los rincones intensamente y hacer de sus periplos auténticos cruceros iniciáticos. Un auténtico viajero más que conocer lugares pintorescos, busca sintonizar con los sentimientos, las emociones, las vivencias y las experiencias nuevas que están más allá de la belleza de una playa solitaria, un abigarrado malecón, una plaza recoleta o un monumento anclado en el tiempo..."


Llegaron estas líneas a mis manos hace algún tiempo, cuando surgió la idea de crear este blog (gracias Crissy), no sé quien es el autor y no puedo estar más de acuerdo con él.


Hay gente que viaja dentro de su propia maleta. Un auténtico pez viajero no puede visitar ningún sitio sin MOJARSE, con mayúsculas. Empaparse de lo que le rodea y de quienes le rodean, dejarse conocer y conocer y conocerse así a uno mismo. El viaje más importante es el interior, pero dura una vida entera, el resto de los viajes ayudan a caminar en ese.
Navegando por la red me encontré en este blog un post tratando este mismo tema, pero desde un punto de vista muy distinto. Habla de la “supuesta” superioridad con la que los viajeros miran a los turistas y un montón de chorradas más. Absurdo. No trato de defender, como cuenta Sergio en su blog, dos tipos de viajeros; los listos (viajeros) y los tontos (turistas) no creo que se trate del modo de viajar, si es guiado o no, si es en un grupo masivo o no... sino en la actitud.


Decidir si quieres sacarle el jugo al lugar, si llevas en la mochilas el suficiente optimismo para afrontar lo que venga, y si sabes entender que existen culturas diferentes pero no por ello mejores ni peores que la propia. ¿Nunca os ha sucedido el estar en algún lugar increíble disfrutando de un paisaje y oir a alguien al lado resoplar y quejarse del calor, del frío, de la hora...? Yo no digo “no colecciones fotos” , “huye de los buses de tour turístico” digo “haz lo que te apetezca y disfrútalo”; tendrás momentos en los que no querrás visitar museos, sino tomarte un café en una terraza y observar a la gente que pasea... y otros en los que quieras fundirte en la comodidad de la masa y dejarte guiar por calles o monumentos históricos. El modo no importa, importa la acitud. Estar dispuesto a mojarse y ser felices en , durante y con el viaje. En definitiva, de disfrutar el momento.


Con este post comienza una nueva sección en el blog: CarPezDiem donde hablaremos de rincones con encanto, contaremos anécdotas, descubriremos nuevos lugares... en definitiva viajaremos juntos. ¿Te apuntas?
"El mejor viaje siempre es el próximo". -Javier Reverte-